16.04.2022

Cómo impulsar la transformación digital de una empresa desarrolladora o constructora

Hoy más que nunca debemos cambiar nuestro mindset y adoptar el movimiento de Real Estate como un Servicio – REaaS.

Aunque muchas veces hemos dicho que los bienes raíces han sido de los sectores productivos más reacios a la transformación digital, también es cierto que la pandemia aceleró en varios años los procesos de digitalización. Sin embargo, aún hay camino por recorrer en la transformación digital de la empresa desarrolladora o constructora.

En la encuesta global de McKinsey sobre estrategia digital del 2021, concluyen que acercarse de manera estratégica a la tecnología es un imperativo universal. Las compañías que muestran tener mejores recursos tecnológicos, junto con talento y liderazgo, tienen igualmente los mejores resultados económicos.

Al mismo tiempo hay datos que deben encender las alarmas en nuestra industria. Solo 11% creen que su modelo de negocios actual será económicamente viable en el 2023. Estamos hablando que en apenas en un año la gran mayoría de los negocios tienen el desafío de transformar sus modelos de negocio o prepararse para quedar fuera del juego. El estudio precisa que 64% de las compañías tendrán que crear nuevos negocios digitales para poder llegar hasta el 2023.

El fuerte impacto que tuvo la pandemia en los segmentos oficinas, hotelería y retail, nos habla claro: hay signos de obsolescencia. El Real Estate necesita nuevos modelos en los que la tecnología juega un rol protagónico para optimizar procesos, para mejorar la forma como acercamos el producto inmobiliario al consumidor, y para diversificar la experiencia que ofrecemos a los clientes.

Cuando apenas estamos dando los primeros pasos hacia la transformación digital de la empresa desarrolladora o constructora, es urgente acelerar aún más el paso. ¿Cómo diseñar e implementar una estrategia de transformación tecnológica? La propia McKinsey señala que no hay un método universal para iniciar un proceso de digitalización. Sin embargo, destaca cinco claves que comparto.

5 claves para la transformación digital de la empresa desarrolladora o constructora

1. Definir una visión

El proceso de transformación digital de la empresa desarrolladora o constructora comienza con una visión: cómo vemos el negocio ante la aplicación de una estrategia a gran escala de tecnologías digitales y analítica avanzada. Esto es mucho más de convertir procesos manuales a automatizados.

No faltará quienes rápidamente despachen este aspecto con una exagerada ambición: “Convertirnos en la mejor empresa desarrolladora de proyectos inmobiliarios del mundo con tecnología de punta”. Definir la visión que tendrá la transformación digital toma tiempo y análisis para que sea realista y factible. Asimismo, exige que esa visión sea comunicada y compartida por todos los equipos que están embarcados en la digitalización.

Esa visión del proceso de transformación digital es mucho más que sumar herramientas tecnológicas. Implica un compromiso y una vocación con la innovación, un reconocimiento a la importancia de recabar y analizar datos de valor, y una comprensión y aceptación de que el modelo de negocio se va a transformar.

2. Hacer un diagnóstico honesto de la compañía

Aquí empieza el trabajo arduo. Hay que identificar qué áreas ameritan mayor adopción tecnológica, con qué urgencia lo necesitan, cuáles son los costos y los riesgos, cuál es la complejidad de la implementación de tecnologías, cuál es la velocidad de recuperación de la inversión y cuáles son las acciones de soporte que amerita la implementación tecnológica.

Es una investigación consciente de las fortalezas y debilidades de la organización, de sus procesos y de los datos con los que se cuenta. Por lo tanto, no hay espacio para que este diagnóstico no sea totalmente honesto, lo que sin duda puede resultar incómodo para muchos.

La viabilidad y el éxito del proceso de transformación digital de la empresa desarrolladora o constructora se fundamentan en este diagnóstico.

3. Establecer la hoja de ruta

Como todo proceso, tiene que haber una planificación estratégica. En el plan de trabajo hay que definir:

  • Acciones que se deben realizar para desarrollar, testear y desplegar las soluciones tecnológicas, en función de plazos determinados.
  •  Indicadores cuantificables de lo que se quiere alcanzar.
  • Competencias que se deben desarrollar o fortalecer en el equipo humano.
  • Infraestructura y datos requeridos.
  • Cronograma para desplegar y acelerar la transformación.

4. Hacer la prueba piloto

Es complejo y riesgoso pretender que se va a realizar un proyecto de transformación digital en toda la organización simultáneamente. Hay que hacer un piloto con una unidad o un proceso, incluso más de un piloto. Las pruebas nos ayudarán a medir la efectividad del plan de trabajo y hacer las correcciones necesarias.

Igualmente, esa prueba nos permite valorar mejor los beneficios que aportará la transformación digital a la empresa desarrolladora o constructora.

Por supuesto, en este punto la elección del piloto correcto es clave. McKinsey recomienda seleccionar un proyecto con altas probabilidades de éxito, para que genere una experiencia significativa y relevante para toda la organización.

5. Escalar el proyecto

Después de lograr pruebas piloto exitosas ya se puede avanzar hacia una transformación digital más global. La planeación de esta fase amerita incorporar las lecciones aprendidas en las pruebas. Esto impacta directamente las tecnologías seleccionadas, los métodos de implementación, los requerimientos y movimientos que hay que hacer con el equipo humano, y el crecimiento de la infraestructura.

La transformación digital de la empresa desarrolladora o constructora demandará mucha agilidad del liderazgo empresarial, tanto del CEO, como en posiciones claves como el CTO y el CIO. Este es un proceso que moverá y redefinirá las estrategias, la estructura, los procesos, las personas y la propia tecnología, hacia un nuevo modelo operativo. Así debe ser asimilado por todo el liderazgo de la compañía.

Para seguir siendo productivos y rentables en el entorno cambiante en el que estamos, tenemos que dejar de lado la improvisación y la procrastinación. La transformación digital es hoy la clave para reorientar esta industria hacia el servicio y la innovación. La tecnología existe, y cada vez hay más posibilidades y soluciones. Tenemos que incorporarla a nuestro día a día y empezar a cambiar nuestro mindset.

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